lunes, 7 de abril de 2014

EL GANADOR Y LA FINALISTA DEL XVII CERTAMEN LITERARIO LETRAS DEL SUR SON ALUMNOS DEL I.E.S. JOSÉ CADALSO

Ismael Recaño Sánchez ha sido el ganador del XVII Certamen Literario Letras del Sur, mientras que Ana María Ríos Canto fue finalista. Ambos alumnos cursan 3º de E.S.O. en nuestro centro y han obtenido esta distinción en la categoría infantil (hasta 16 años). Seguidamente, os mostramos los textos premiados: El diario secreto de mi abuela de Ismael y Patinaje sobre hielo de Ana. ¡Enhorabuena a los dos!

EL DIARIO SECRETO DE MI ABUELA

Como tantos fines de semana estamos en casa de los abuelos, lugar donde tengo  mis mejores recuerdos de cuando era niño. A mi hermana y a mí nos encanta ir. Es una casa señorial situada a las afueras de la ciudad, con unos grandes y hermosos jardines donde nosotros solíamos jugar cuando éramos pequeños.
Aunque este fin de semana no es como los otros, no estamos aquí para divertirnos con las historias del abuelo ni para celebrar nada, sino para decir el último adiós a mi abuela.
            La casa no es lo mismo sin ella. Ayudo a mi madre y a mi abuelo a recoger todas las cosas de la abuela, su ropa, sus libros de lectura, sus diarios, en los que a menudo solía verla escribir cuando era niño y, los cuales, me hubiera gustado leer en numerosas ocasiones, pero la abuela siempre los guardaba en el cajón del escritorio bajo llave. Eran su gran tesoro. Hoy estaban en mis manos, su recuerdo me entristece y decido guardarlos en una caja con todo lo demás y subirlo al desván, donde tantas veces me escondía de pequeño.
Como cada lunes voy camino de la universidad, sigo con mi vida después de este fin de semana tan triste. Espero a que llegue el metro y de pronto la veo, ¡es mi madre!, se encuentra justo en el andén de enfrente, ¿qué hace aquí? Pensaba que se quedaría unos días con el abuelo para no dejarlo solo. La llamo y no me contesta, la vuelvo a llamar y, al saludarla, me mira extrañada, como si no me conociera. Entonces llega el metro, se sube a él y se marcha. Sigo mi camino algo contrariado, aunque decido no darle más vueltas al asunto.
            Es de noche cuando llego a casa, ha sido un largo día y estoy muy cansado. Lo único que quiero es darme una ducha y dormir un poco. Al cabo de un rato suena el teléfono, es mi madre, le comento lo que ha pasado esta mañana y me dice que es imposible, porque no se ha movido de casa de mi abuelo en todo el día.
            Han pasado varios días y yo sigo con mi rutina. Decido ir a tomar un café con unos amigos. Entro en la cafetería, pero no los veo, espero un poco a que lleguen. Mientras espero empiezo a observar a las personas que se encuentran allí, sobre todo universitarios que leen sus libros y comparten sus apuntes tomando un café. De repente hay una mujer que llama mi atención. Está sola sentada al fondo de la cafetería, se parece bastante a mi madre, me armo de valor y decido ir a hablar con ella. Cuando me acerco parece no conocerme. Antes de que me dé tiempo a hablarle, se levanta y se marcha, pasando por mi lado sin ni siquiera mirarme.
Llamo a casa del abuelo para ver si mi madre está allí. Sorprendentemente es ella quien me contesta el teléfono, le digo que necesito hablar con ella y que iré a verla más tarde.
¿Quién es esa extraña mujer con la que no dejo de tropezarme?, me pregunto una y otra vez.
Ya en casa del abuelo, hablo con mi madre y le cuento todo lo sucedido. Ella no puede creer lo que le estoy diciendo. Seguimos hablando sin darnos cuenta de que el abuelo está allí oyéndolo todo hasta que, con voz entrecortada, nos dice que tiene que contarnos algo muy importante. Nos pide que nos sentemos y comienza a explicarnos cómo y cuando conoció a la abuela.
A cada palabra que pronunciaba mi abuelo el rostro de mi madre se iba desencajando más y más. Nos cuenta que él no era el padre biológico de ella, ya que cuando conoció a mi abuela mi madre ya había nacido. Decidieron casarse y adoptó legalmente a mi madre. También nos contó que la abuela le había dicho que tuvo dos hijas gemelas, pero que una murió al nacer.
Mi madre no da crédito a lo que está oyendo, monta en cólera y se enfada con el abuelo por haberle ocultado todo durante tantos años. Mi abuelo le comenta que fue decisión de mi abuela. Ella no quería hablar del tema porque le producía mucho dolor.
Durante un largo rato nos miramos sin saber que decir, entonces un pensamiento se apodera de mi ¡los diarios de mi abuela! Quizás ellos nos puedan decir algo. Como un rayo subo las escaleras que van hacia el desván, mi madre me sigue aunque más lentamente. Cuando ella llega yo ya tengo los diarios entre mis manos, buscamos el primero de ellos, nos sentamos donde podemos y empezamos a leerlo.
Todo estaba allí, durante años mi abuela había estado escribiendo su vida en aquellos diarios. El primero comenzaba así:

“25 de enero de 1967”.
Repudiada por el padre del hijo que estoy esperando y por su familia, gente de mucho dinero en cuya casa trabajaba como doncella, llego a Madrid sola y desesperada. Mi embarazo ya es evidente no puedo ocultarlo por más tiempo.
 Durante horas camino sin rumbo fijo por sus calles. Anochece y no sé a donde ir, sigo caminado y llego a un convento, hambrienta y cansada. Decido llamar a su puerta. Me atiende una monja joven y muy agradable. Me da de comer y me acomoda en una de sus habitaciones. Paso la noche allí.
“26 de enero de 1967”.
Doy un paseo por el convento y me doy cuenta de que hay otras chicas como yo, solas y embarazadas.
Las monjas se ofrecen a cuidar de mí durante todo mi embarazo y decido quedarme puesto que no tengo a donde ir.
           
Uno a uno la abuela relata todos  los días que van pasando hasta llegar al día del parto.

“29 de mayo de 1967”.
Despierto con grandes dolores, me he puesto de parto. Las monjas me llevan a la clínica.
Después de un largo  y doloroso día doy a luz a dos niñas gemelas. Se las llevan para lavarlas y al cabo de un rato viene una monja y me dice que una de ellas ha fallecido.
No entiendo nada, exijo una explicación de lo ocurrido y nadie parece saberlo.
Contrariada pido ver insistentemente el cadáver de mi niña, la monja se marcha y regresa con ella. Le doy un beso en la frente, está fría casi congelada.
 Me dicen que no me preocupe de su entierro que ellos se hacen cargo de todo.
“31 de mayo de 1967”.
Recibo el alta médica y me marcho de la clínica con mi pequeña. Regreso al convento, las monjas se han ofrecido a ayudarme hasta que encuentre un trabajo.

Es bastante tarde y estamos muy cansados, pero ni mi madre ni yo queremos ir a dormir.
Ya es de día, hemos pasado toda la noche leyendo los diarios. Mi madre me dice que me vaya a descansar.
Duermo varias horas y me despierto. Voy a la habitación de mi madre, ella no está. Pregunto al abuelo y me dice que salió muy temprano.
Al cabo de un rato mi madre regresa. Intrigado le pregunto dónde ha estado y me dice que ha ido a la clínica donde nació para pedir los informes. Le dan su documentación, pero no le dicen nada acerca de su hermana, en esa clínica no saben nada sobre ella.
Nos parece muy extraño así que juntos nos dirigimos al cementerio para ver si allí hay constancia de esa niña. Cuando llegamos nos atiende un chico joven, nos lleva a los archivos y empezamos a buscarla, sin embargo no consta que hayan enterrado allí a ninguna niña en esa fecha. Preguntamos si en aquellos momentos  había  otro cementerio y nos dicen que no, que este es el único.
Mi madre y yo no entendíamos nada. ¿Dónde estaba aquel bebé? ¿Y si en realidad el bebé no había muerto? ¿Y si se trataba de otro de esos niños robados al nacer? ¿Y si aquella misteriosa mujer era la hermana de mi madre?
Durante meses recorrimos todas las líneas del metro. A diario visitábamos la cafetería donde la había visto, con la esperanza de volverla a ver.
Pasaron los meses y no había rastro de ella.
Aquella tarde era fría y lluviosa, no me apetecía salir, pero mi madre se empeñó en ir, ya casi habíamos terminado nuestro café cuando la vimos entrar por la puerta, era ella. Mi madre palideció al verla, nos levantamos y fuimos a su encuentro.
Al ver a mi madre  se quedó paralizada, ya que eran como dos gotas de agua.
Nos presentamos y le pedimos que se sentara con nosotros. Estuvimos hablando toda la tarde con ella. Quedó tan fascinada con el relato que decidieron hacerse las pruebas de ADN.
Durante estos días hemos conocido a sus hijos y hemos entablado una gran amistad.
Han pasado varios días desde que mi madre y su hermana se hicieron las pruebas. Hoy vamos a recoger el resultado.
Llegamos a la clínica, las dos están muy nerviosas. Al fin abrimos el sobre y comprobamos que el resultado es positivo, son hermanas.

Mi tía fue un bebé robado al nacer.
Ismael Recaño Sánchez

               PATINAJE SOBRE HIELO
Me llamo Rosa y vengo de una familia adinerada.
Desde pequeña me encantaba el patinaje sobre hielo, me pasaba horas y horas patinando sin parar. Era mi hobbie favorito. Me encantaba el riesgo. Trabajaba allí, limpiando la pista y me lo pasaba bien. Me encantaba mi trabajo porque limpiaba y a la vez patinaba. Pero cuando mis padres se enteraron de que iba a ser madre de un niño que provenía de marido, que no tenía tanto dinero como nosotros, poco a poco me fueron arruinando la vida, empezando por mi trabajo.
La vida no me podía ir peor, hasta que mi marido murió de cáncer tres meses después de que nos diéramos cuenta de que íbamos a ser padres. Mi vida ahora era un completo desastre. Estuve ingresada en el hospital cuatro días a punto de perder la vida que crecía en mí. Pero sabía perfectamente que si yo podía salir adelante, el bebé también.
Intenté seguir mi vida de siempre, me busqué un piso y lo alquilé. Me contrataron en una floristería que estaba cerca del piso. Ganaba el dinero suficiente como para pagar el alquiler, la comida, la luz, el agua...                                                                                Así que no tenía problemas, por ahora.
Mi madre intentó contactar conmigo y, cuando hablé con ella, me dijo que siguiera adelante, que tuviera suerte con el bebé, que ella solo quería que fuera una madre como las de mi familia, con maridos con dinero e importantes en la ciudad. Pero yo quería ser diferente, quería una vida normal.



La idea de que mi madre cambiara de opinión me chocó bastante. No sabía exactamente si estaba planeando algo o, simplemente había cambiado y me comprendía. Día tras día me preocupaba cada vez más pensando por qué mi madre estaba tan rara conmigo.
            En el trabajo no me podía concentrar, estaba muy nerviosa con tan solo pensar qué podría pasar. Mi vida podía cambiar de mal a un desastre.
            Hablé con el encargado de la floristería, mi ‘jefe’, que vivía justo en la puerta de al lado del piso y sabía qué me estaba pasando porque se lo contaba todo, era como mi mejor amigo. Me comprendió, y me dejó el día libre para relajarme y no pensar más en ese tema, y para eso solo había una solución: el patinaje sobre hielo.
            En el momento en que que pisé la pista, todo era diferente, creía que el mundo era mío y que podía con todo aquello que me rodeaba. Estaba mucho más tranquila, hasta sabiendo que suponía un gran riesgo patinar embarazada. Un mal pie y adiós a la vida que crece en mí. Pero sabía que no me iba a pasar nada. Si el patinaje no me ha fallado cuando era pequeña, ¿por qué me lo iba a hacer ahora?
            Todos los días iba a visitar a mi madre y hablaba con ella sobre el futuro del bebé. Ella le daba mucha importancia a ese asunto, estaba bastante ilusionada. De verdad había cambiado. Justo antes de irme, mi madre me invitó a quedarme en la casa a vivir hasta que mi hijo naciera. Acepté, ¿qué le iba a decir? Pues me quedé.
            Pasé allí dos meses. Mi madre se puso muy contenta conmigo. Todo ese tiempo que pasé allí me reía con ella. Salíamos todas las tardes a dar un paseo y a veces íbamos a la cafetería. Estábamos todos los días a todas horas juntas. Nos dimos cuenta de que ella seguía siendo mi madre y yo, su niñita de siempre.
            Una tarde, salimos a dar un paseo cerca de la pista de patinaje. Cuando me quise dar cuenta había roto aguas. Me asusté mucho, no sabía qué hacer en ese momento. Mi madre llamó corriendo a la ambulancia y enseguida estaban allí.                                            
            Fuimos con mucha prisa hacia el hospital. Cuando llegamos enseguida vinieron muchos médicos, estaba muy nerviosa era la primera vez, no sabía qué podía pasar.
            El parto fue rápido, no hubo complicaciones, todo iba bien. Se llevaron a mi hijo para limpiarlo y hacerle las pruebas para ver si estaba sano.
            Mi madre entró en la sala y me dijo que mi hijo estaba bien, que todo era perfecto. Me puse contentísima al saber que no hubo problemas. Entonces estuvimos hablando de Jose, así le puse, Jose. Entonces me dijo que había un problema, me preocupé. Me contó su plan desde el principio. Cuando me quedé embarazada mi madre habló con el doctor y le sobornó para que le dieran mi hijo a otra familia.
            Cuando me recuperé del parto y salí del hospital, Jesús, mi ‘jefe’ vino a verme porque estaba preocupado y me estuvo animando, y lo consiguió, me sentía un poco mejor, tenía que seguir con mi vida, no me podía parar.
            Al cabo de unos años, Jesús y yo nos casamos. Era feliz por una parte porque estaba con él, pero, por otra parte me sentía mal porque no le hablaba a mi madre. Ella me estuvo mandando fotos de Jose cada año.
            Cada día estuve perdoné más a mi madre. Quedamos y me estuvo contando que Jose se había convertido en un niño inteligente, deportista, simpático y, además, guapo. Me sentía muy orgullosa de él.
            Un día, Jesús y yo salimos a dar un paseo y decidimos pasar la tarde en la pista de patinaje. Hacía quince años que no iba allí. Se me vinieron a la mente muchísimos recuerdos. Otra vez era yo. Ya era la misma de siempre.
            Entonces vi a mi hijo. Lo vi, ¡era Jose! Lo sabía por las fotos. Era él, sí, estaba muy segura. Él no paraba de mirarme. Me preguntaba si sabía que yo era su madre. Se acercó, me saludó.
            - Hola.
            -  Hola.
            - Me suena tu cara. ¿Quién eres?
            -  Rosa… Soy Rosa.
            - Yo soy Jose.
            -  Ya, lo sé.
            - ¿Que lo sabes?
            -  Sí, eres mi hijo, Jose.
            - Ya, lo sé.
            -  ¿Cómo?
            - Eres mi madre, Rosa… Lo sé.

            Estuvimos horas hablando, le estuve contando lo que pasó, lo que él no sabía, porque sabía que era adoptado, pero no robado.
            Por fin estaba con él de nuevo, estuve hablando con él. Conocí cómo era, pero aún así, no era mío. Me llevó hacia su casa, donde conocí a sus padres adoptivos. Al principio era extraño, no sabía qué decir.
            Era gente muy cariñosa y amable que cuidaba bien de Jose. Pero había algo raro en María y Raúl, no parecían muy felices, veía otra cosa. María habló conmigo. Estaba incómoda pensando que yo deseaba tener a mi hijo de nuevo y ella lo había conseguido sin mi permiso.
            Después de un largo tiempo llegamos a un acuerdo. Jose era mío pero tenían derecho a verlo. Acepté sin pensármelo dos veces. Dos meses más tarde por fin se instaló en el piso, ya estaba todo preparado y pensado. Todos los fines de semana íbamos de picnic con María y Raúl y, estaban tiempo con él. Jesús, Jose y yo ya éramos una familia de verdad.
 Ana María Ríos Canto

sábado, 5 de abril de 2014

EL MOVIMIENTO: DE AQUÍ AL MÁS ALLÁ. TERCER TRIMESTRE, IES JOSÉ CADALSO, 2014

El tema seleccionado desde la Biblioteca Escolar para cerrar el curso (todo tiene su fin, incluso las clases, aunque este happy end aún se divise en lontananza) es "El movimiento", asunto no carente de interés (desde los orígenes de la humanidad) y de vigente actualidad (si no, querido alumno, piense en su reacción cuando escucha el toque de fuga al final de la larga jornada académica; piense, sobre todo, en el viernes...).

El movimiento, el viaje como experiencia ética y espiritual (placentera, por supuesto) es un ingrediente para escapar de las garras de la cultura de campanario y el localismo universal que nos asedia cada día con su invisibilidad explícita y castradora. Así que ¡viajen con nosotros! al ritmo que marcan las dinámicas líneas que van desde Homero a Herbert George Wells, pasando por Marco Polo, Colón o Kavafis, sin olvidar la fantasmal e imponente figura que fue Emily Dickinson.

En esta ocasión, el cartel anunciador es gentileza de Manuel Leguizamón (1º de Bachillerato A), quien ha resultado ganador del concurso realizado por el profesor Antonio Domínguez en la materia de Proyecto Integrado. Enhorabuena, Manuel.



Les dejamos, ignorados y venideros lectores, con las líneas de presentación del tema que han sido enhebradas por la certera y perspicaz aguja de la profesora Encarnación Porcel, del Departamento de Física y Química. ¡Pasen y lean!

El movimiento: de aquí al más allá

            Este último trimestre, desde la biblioteca, te invitamos a viajar, a moverte pero ¿en qué sentido?
            Si te asomas a una clase de física oirás que el movimiento se define como “todo cambio de posición que experimentan los cuerpos en el espacio, con respecto al tiempo y a un punto de referencia”. Aunque no es la única definición posible. En general, podemos decir que esta palabra abarca mucho más que una modificación de posición, hace referencia también a cambios culturales, sociales, políticos, económicos y personales.
            El ser humano tiene una característica que lo hace muy especial: no sabe estarse quieto. Ni en su interior ni en su exterior. Nos gusta movernos. Pero, además, nos gusta saber de otros que antes se han movido. O que se mueven. E incluso que imaginan que se mueven.
            Cuando Ulises intenta regresar a su Ítaca perdida, saltando de isla en isla tras destruir Troya, enfrentado a los mil juegos crueles de los antiguos dioses, está conformando una de las primeras novelas de aventuras de la historia. Podemos imaginar a sus lectores (u oyentes) de entonces embelesarse con aquellas escenas que tomaban, seguro, por ciertas. ¿Y qué decir de los viajes de Marco Polo? Entonces se invierte la imagen: un comerciante que, a su regreso de años de experiencias, escribe el libro de las maravillas que, efectivamente, maravilla a Europa pero, ay, que todos toman por ficción, para desdicha de su autor.
            Descubridores y conquistadores de las primeras tierras americanas exploraban guiados por la codicia, pero igualmente por ese afán de moverse, de seguir hacia adelante. En sus mentes se abrían paso las imágenes de tierras descritas en los libros de caballerías y no es extraño que buscaran, en la realidad, la fantasía de El Dorado o de la fuente de la eterna juventud. Y cuando el viaje es enteramente fantástico, sin posibilidad ya de error, como cuando Gulliver erra entre enanos y gigantes, sabios y yahoos; o los submarinos recorren miles de leguas mientras formidables gentlemans victorianos salen en pos de la puntualidad superlativa… también entonces nos emocionamos con sus intrincadas aventuras. Aunque sepamos sin lugar a dudas que son mentira. Porque viajamos con ellos. Nos movemos, sufrimos y gozamos con ellos, eso sí, desde la comodidad de nuestro sillón cómplice.
            Viajar no es sólo un desplazamiento físico. Cuando lo hacemos en la realidad, nuestro interior cambia a la par que los paisajes y personas que encontramos por el camino. Pero cuando lo hacemos a través de las páginas de los libros, ese mismo interior también se mueve y muta. Puede que siempre andemos en busca de un más allá tanto fuera como dentro de nosotros, de una frontera que atravesar hasta la próxima frontera. No somos animales que migren, o ganado que busque su pasto de invierno. Somos mucho más. Un espíritu que otea el horizonte pensando qué habrá tras él. Y que dice: ¡muévete!


Encarni Porcel

GANADORES DEL CONCURSO "LA APARIENCIA O A TRAVÉS DEL ESPEJO", ENERO-MARZO 2014

Los alumnos Lucía Palma(1º de E.S.O.), Bárbara Calvente (3º de E.S.O.) y Claus Köpplin Orrán (3º de E.S.O.) han resultado ganadores del concurso de la Biblioteca Escolar correspondiente al 2º trimestre. El tema seleccionado era "La apariencia". Lucía presentó un dibujo, Bárbara creó un relato corto y Claus realizó un trabajo audiovisual, La apariencia en el arte, centrado en la figura del artista Victor Molev. A continuación, podéis encontrar las colaboraciones de Lucía y Bárbara. El trabajo de Claus aparece en la entrada LA APARIENCIA O A TRAVÉS DEL ESPEJO. SEGUNDO TRIMESTRE, IES JOSÉ CADALSO 2014. ¡Enhorabuena y gracias por participar!

LUCÍA PALMA




Apariencias


Soñó con él cada día. Lo traía a su vida y le daba forma. Le ponía ojos tristes y, otras veces, sonrisas. Le hacía hablar para que le susurrase ‘’te quieros’’ y dibujaba su boca para que la besase. Moldeaba su cuerpo a base de caricias y le pintaba en distintos lugares, siempre junto a ella. Jugaba con él a que le diera abrazos, a que le hablase y la escuchase. Él era lo que ella quería. Una noche le preguntó si quería ser real, él la miró y le dijo: ‘’ ¿Todavía no te has dado cuenta de que tú tampoco eres real y soy yo el que te sueña?’’.
Bárbara Calvente


martes, 25 de febrero de 2014

ESCRITORAS (I): LA VIDA DE LAS MUJERES, DE ALICE MUNRO

Este mes de marzo la Biblioteca Escolar del I.E.S. José Cadalso inaugura una nueva sección dedicada a las escritoras. Se propone una lectura mensual, con una reflexión sobre la obra realizada por distintos miembros de la comunidad educativa. La primera reseña trata de la novela La vida de las mujeres, de la autora canadiense Alice Munro. Disfruten las recomendaciones.


LA VIDA DE LAS MUJERES (1971)
de ALICE MUNRO


        

  
            La vida de las mujeres nos cuenta a través de su protagonista, Del Jordan, pequeñas historias de personas y situaciones en el pequeño pueblo de Jubilee.
A través de la novela vemos cómo va creciendo Del y cómo su perspectiva ante las cosas va transformándose. Bajo la aparente cotidianidad de lo que va ocurriendo, primero en el campo, en un lugar apartado de un pueblo apartado (llamado Flats Road), y más tarde en el propio Jubilee, se presentan interesantes reflexiones de la niña, luego adolescente. Así trata grandes temas como son Dios, la muerte, la sexualidad o la familia.
            Uno de los temas fundamentales es el papel de la mujer, que en la sociedad contemporánea tratada por la autora,  se hace especialmente complejo. Así Del observa y admira a sus tías, mujeres de campo que dedican alegremente toda su vida al trabajo duro y entienden que el mundo gira en torno a los hombres. Por otra parte, está el papel de su madre, que muestra una mujer que quiere desarrollarse pública e intelectualmente aunque eso suponga un eterno conflicto con un entorno torpe y pequeño. Del deberá resolver este conflicto entre dos modos muy distintos de afrontar la realidad femenina, añadiéndose a esto el tema de la maternidad como posible objeción a la realización personal.
            La protagonista nos muestra un enfoque en constante cambio porque crece, y las influencias del entorno y sus decisiones ante ellas la van transformando en una persona adulta. Esa visión, cuando llega a la adolescencia, acaba convirtiéndose en una serie de fogonazos de luz fría, como pudiera ser la de los faros de un coche o una farola de cualquier ciudad.Vemos una ciudad de cemento y asfalto que no dista tanto de nuestra propia realidad, por eso puede  resultar  familiar, común o universal.

            Lo interesante es que Del muestra una visión propia de lo que le rodea, asume hacer las cosas a su modo, y  acaba dando una particular respuesta a  la problemática de su existencia en el final que es abierto, como la propia vida.

Cristina García Aragón, profesora de Filosofía, I.E.S. Carlos Castilla del Pino

martes, 18 de febrero de 2014

SELECCIÓN DE POEMAS PARA SU RECITACIÓN EN CLASE - E.S.O.

A continuación se ofrece una selección de 100 poemas para ser recitados en el aula durante el horario dedicado a la materia de Lengua Castellana y Literatura. Se recuerda que es actividad voluntaria que permite subir nota en la evaluación trimestral.


Poemas para memorizar
 E.S.O.
1er ciclo
1.      El mar. La mar, Rafael Alberti (b)
2.      Se equivocó la paloma, Rafael Alberti
3.      Aquí, cuando muere el viento, Rafael Alberti (Balada del silencio temeroso)
4.      Una tarde parda y fría, Antonio Machado (Recuerdo infantil)
5.      Perfecta, Pablo Neruda (Oda a la abeja) (b)
6.      Los vencejos del sacristán, Gerardo Diego (Zéjel de los vencejos)
7.      Ya llegan los pastores, Gerardo Diego (Villancico del nacimiento, 5 estrofas)
8.      Un paisaje que tenga de todo, Gloria Fuertes (Cómo se dibuja un paisaje)
9.      Tengo un palacio en Granada, José Zorrilla (Oriental)
10.  El río Guadalquivir, Federico García Lorca (Baladilla de los tres ríos)
11.  Amanecía, Federico García Lorca (Cancioncilla sevillana)
12.  El lagarto está llorando, Federico García Lorca
13.  Córdoba, Federico García Lorca (Canción del jinete)
14.  Sombras que solo yo veo, Nicolás Guillén (Balada de los dos abuelos)
15.  Las cosas, nuestras cosas, Gloria Fuertes (Las cosas)
16.  El amigo verdadero, Manuel del Palacio (El amigo verdadero)
17.  Nunca supe dónde vive, Juan Sebastián Tallón (El grillito cri, cri, cri)
18.  El señor escarabajo, Diego Díaz Herrero (El recado del señor escarabajo) (b)
19.  La natura, Pere Quart (Moscas y mosquitos) (b)
20.  Por catar una colmena, Félix María de Samaniego (El ladrón)
21.  Entre un álamo y un pino, Ángela Figuera (Siesta)
22.  – Niña, me voy a la mar, Antonio Machado (El viaje)
23.  El chamariz en el chopo, Juan Ramón Jiménez
24.  Ésta es la llave de Roma, anónimo (Ésta es la llave de Roma)
25.  ¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, anónimo (Muerte del rey don Sancho)
26.  Madre, notabre, sipilitabre, popular
27.  En la redonda, F. García Lorca (Adivinanza de la guitarra) (b)
28.  ¡Yambambó, yambambé!, Nicolás Guillén (Canto negro)
29.  Que por mayo era por mayo, anónimo (Romance del prisionero)
30.  ¡Quién hubiera tal ventura, anónimo (Romance del infante Arnaldos)
31.  Por amores lo maldijo, anónimo
32.  En Sevilla está una ermita, anónimo (La ermita de San Simón)
33.  En la fuente del rosel, anónimo
34.  Mal ferida va la garza, Gil Vicente (Farsa de Inés Pereira)
35.  Yo me era mora Moraima, anónimo (Romance de Moraima)
36.  Moza tan fermosa, Marqués de Santillana (Serrana de la Finojosa)
 (3 estrofas)
37.  Yo soy quien libre me vi, Jorge Manrique (Sin Dios, y sin vos y mí)
38.  Libre te quiero, Agustín García Calvo (Canciones y soliloquios)
39.  La cama está dispuesta, Francisco Brines (Canción de los cuerpos)
40.  Soñé que tú me llevabas, Antonio Machado (Campos de Castilla)
41.  Yo estoy cansado, Dámaso Alonso (Los contadores de estrellas)
42.  Las barcas de dos en dos, Manuel Altolaguirre (Playa)
43.  El pecho de mi caballo, Manuel Altolaguirre (Pradera)
44.  Como un pájaro de fuego, Luis Cernuda (Bagatela)
45.  Los bailarines, ah, patinadores, Jorge Guillén (Patinar) (b)
46.  Lentos veranos de niñez, Jorge Guillén (Aquellos veranos)
47.  Los mapas de la escuela, Concha Méndez (Mapas) (b)
48.  Gris y morado, José Moreno Villa (Canción del gris y morado)
49.  Largo como una cerilla, José Moreno Villa (Vida del hombre flaco)
50.  Sobre la arena del mar, Emilio Prados (La hora mágica)

2º ciclo
1.      Porque son, niña, tus ojos, Gustavo A. Bécquer (Rima
2.      – Yo soy ardiente, yo soy morena, Gustavo A. Bécquer (Rima XI)
3.      Volverán las oscuras golondrinas, Gustavo A. Bécquer (Rima LIII)
4.      Hombre, Blas de Otero (Ancia)
5.      Besas como si fueras a comerme, Blas de Otero (Un relámpago apenas)
6.      Mademoiselle Isabel, rubia y francesa, Blas de Otero (Mademoiselle Isabel)
7.      Coplas I y III, Jorge Manrique, (Coplas a la muerte de su padre)
8.      Ojos claros, serenos, Gutierre de Cetina (Madrigal) (b)
9.      Volverán las oscuras golondrinas, Gustavo A. Bécquer (Rima )
10.  Con diez cañones por banda, José de Espronceda (Canción del pirata)
11.  Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros, Juan Ramón Jiménez (El viaje definitivo)
12.  Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo, Rubén Darío (Lo fatal)
13.  Río Duero, río Duero, Gerardo Diego (Romance del río Duero)
14.  Educar es lo mismo, Gabriel Celaya (Educar)
15.  Después de todo, todo ha sido nada, José Hierro (Vida)
16.  Me gustas cuando dices tonterías, Luis Alberto de Cuenca (El desayuno)
17.  Necesito chica que sepa planchar, Pedro Casariego (Anuncio por palabras) (b)
18.  Detened, caminantes, vuestros pasos, Eloy Sánchez Rosillo (Epitafio)
19.  No es fácil cambiar de casa, Ángeles Mora (Elegía y postal)
20.  Luchad por lo imposible, Enrique Gracia Caridad (Breve carta a mis hijos)
21.  Una vez, siendo niño, le pregunté a mi padre, Juan R. Barat (Noche de verano)
22.  Tenemos el pan y el sueño, la vida, Pascual García (El día de los dones)
23.  Los piojos y pulgas, popular (Extraña boda)
24.  Cercada por ladrillos y cemento, Rafael Morales (La acacia cautiva)
25.  Toma y toma la llave de Roma, Rafael Alberti (Nocturno)
26.  ¡Abenámar, Abenámar, anónimo (Romance de Abenámar)
27.  Allá vienen las carretas…, Juan Ramón Jiménez (Allá vienen las carretas)
28.  Un sueño soñaba anoche, anónimo (Romance del enamorado y la muerte)
29.  Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer, Arcipreste de Hita (Libro de Buen Amor, coplas 430-435)
30.  Pasando yo una mañana, Arcipreste de Hita (Libro de Buen Amor: La serrana violadora, coplas 959 a 961)
31.  Escrito está en mi alma vuestro gesto, Garcilaso de la Vega (Soneto I)
32.  A Dafne ya los brazos le crecían, Garcilaso de la Vega (Soneto
33.  En tanto que de rosa y azucena, Garcilaso de la Vega (Soneto
34.  Ir y quedarse, y con quedar partirse, Lope de Vega (Rimas humanas)
35.  Es hielo abrasador, es fuego helado, Francisco de Quevedo (Las tres musas últimas castellanas)
36.  Cerrar podrá mis ojos la postrera, Francisco de Quevedo (Amor constante más allá de la muerte)
37.  Mientras por competir con tu cabello, Luis de Góngora (
38.  ¿Recuerdas que querías ser una Margarita, Rubén Darío (Margarita)
39.  Me gustas cuando callas porque estás como ausente, Pablo Neruda (Veinte poemas de amor y una canción desesperada)
40.  Tú me miras, amor, al fin me miras, Gerardo Diego (Tú me miras)
41.  Te quiero, Luis Cernuda (Te quiero)
42.  Quizá mis lentos ojos no verán más el sur, Luis Cernuda (Quisiera estar solo en el sur)
43.  Como el toro he nacido para el luto, Miguel Hernández (El rayo que no cesa)
44.  Arbolé arbolé, Federico García Lorca (Canción del arbolé)
45.  Sonaron tres golpes, Emilio Prados (Tres golpes en la madrugada)
46.  ¡Ay, Sevilla, Sevilla, Pedro Salinas (Sur, con viento)
47.  Después de todo, todo ha sido nada, José Hierro (Nada)
48.  Y me voy sin haber recibido mi legado, León Felipe (Y ahora me voy)
49.  Que la vida iba en serio, Jaime Gil de Biedma (No volveré a ser joven)

50.  Cuando pienso que te fuiste, Rosalía de Castro (Negra sombra)

miércoles, 22 de enero de 2014

ADITA. PRIMER CUATRIMESTRE DE 2014: LA APARIENCIA. IES JOSÉ CADALSO.

Durante el primer cuatrimestre de este curso 2013-2014, hemos trabajado en ADITA con los alumnos de Segundo Ciclo sobre el tema de la apariencia a través de cuatro talleres sobre los que puedes ver información pinchando en los enlaces:

    * Taller impartido por Belén Camacho (Filosofía) y Juan Daniel Gómez (Tecnología): La apariencia, la medida del tiempo.

    * Taller impartido por Inmaculada López  (Geografía e Historia) e Isabel Castillo (Lengua y Literatura): Esto no es lo que parece.



 

A continuación os mostramos los trabajos realizados por nuestro alumnado para el taller de Lala e Isabel:

- Aquí está el mashup  que ha creado nuestro alumno Claus Köpplin para el taller de. Nos ha dejado impresionadas por cómo ha conseguido superponer música de varias canciones e imágenes de varios vídeos con un resultado fantástico.




Claus ha creado también este vídeo sobre la apariencia en el arte:


- Un grupo de alumnas formado por Irene saborido, Nerea Jiménez, Máriam Delgado y Nazaret Lara han realizado  otro mashup.

- Otros alumnos han optado por crear centones y aquí puedes leerlos:

    - Centón de Adita, creado por Andrés González.

El dinero que tú das,
yace envuelto en oro fino
pero en vano es luchar;que no hay cifra
para llevarse tu alma

y el juglar burlesco que es la muerte
aunque este grave caso haya tocado
bajo la humedad de la tierra,entre las sordas raíces
en la brumas de lago del Misterio

corriendo Dafne,doncella
de la locura y la muerte
que vestida de luto,¡y cuán grotesca!

con el suave canto enterneciese
aquel juglar burlesco
como rayo de luz tenue y difuso.

-Información de los versos:
1ªVerso:
-Autor:Pedro Calderón de la Barca
-Obra:El mundo por de dentro
-Nº de verso:3
2ªVerso:
-Autor:Francisco de Quevedo
-Obra:A un avariento
-Nº de verso:tercero
3ªVerso:
-Autor:Gustavo Adolfo Bécquer
-Obra:Rimas
-Nº de poema:I
-Nº de verso:9
4ªVerso:
-Autor:José Zorrilla
-Obra:Don Juan Tenorio
-Nº de escena:V
Nº de acto:II
-Nº de línea:MMMDCCXLV(3745)
5ºVerso:
-Autor:Antonio Machado
-Obra:La muerte
-Nº de verso:VI
6ºVerso:
-Autor:Garcilaso de la Vega
-Obra:Elegía primera
-Nº de verso:I
7ºVerso:
-Autor:Pablo Neruda
-Obra:Tango del Viuda
-Nº de verso:XXIII
8ºVerso:
-Autor:Rubén Darío
-Obra:Azul
-Nombre de verso:En la muerte de Rafael Nuñez
Nº de verso:III
9ºVerso:
-Autor:Garcilaso de la Vega
-Obra:Elegía primera
-Nº de verso:I
10ºVerso:
-Autor:Rubén Darío
-Obra:Azul
-Nombre de poema:Al doctor Adolfo Altamirro
-Nº de poema:IX
-Nº de verso:XII
11ºVerso:
-Autor:Antonio Machado
-Obra:
-Nº de poema:IX
-Nº de verso:
12ºVerso:
-Autor:Garcilaso de la Vega
-Obra:Canción quinta
-Nº de verso:VII
13ºVerso:
-Autor:Antonio Machado
-Obra:La muerte
-Nº de verso:I
14ºVerso:
-Autor: Gustavo Adolfo Bécquer
-Obra:Rimas
-Nº de rima:LXXIV
-Nº de verso:XI

   - Otro centón:

Centón literario de Rimas de Gustavo Adolfo Becquer, creado por Alejandro Martín Escabia

Asomaba a sus ojos una lágrima,         1     XXX
una lágrima pronta a resbalar.             4     LIV
¿Te ríes? Algún día…                              13   LIX
¿quién vendrá a llorar?                         20   LXI

Al ver mis horas de fiebre                           1   LXI
guardaba mi dolor;                                      2   LXIV
llegó la noche y no encontré un asilo;      1   LXV
hice mis versos yo.                                      Último verso,  poema A Elisa

Mi adorada de un día, hermosa,              9    LV
dormida en un rincón.                                8   LVI
Pasaba arrolladora en su hermosura,      1   XXXII
de una ilusión.                                             22  XV 

Yo voy por un camino, ella por otro;       5   XXX
volveremos los dos a suspirar.                 8   LIV
Digámonos, ¡adiós!                                    8   LVIII
¡Así no te querrán!                                   24   LIII

Alejandro Martín Escabia


Y nuestras alumnas Alba Lara y Pilar Lázaro han creado este enigma:

ENIGMA
Un manto negro lleno de puntos,
Uno sobresale más que ninguno,
Y los demás diferentes cada uno.







Pilar Lázaro Ballester y Alba Lara Cortés 3ºB


* Taller impartido por Margarita García (Geografía e Historia) y Mª Eugenia Arenas (Dibujo y Plástica).

    * Taller impartido por Alberto Fernández-Martos (Geografía e Historia) y Tomás Gómez (Matemáticas) sobre la creación de códigos secretos a lo largo de la Historia y su descodificación.


LA APARIENCIA O A TRAVÉS DEL ESPEJO. SEGUNDO TRIMESTRE, IES JOSÉ CADALSO, 2014.

LA APARIENCIA O A TRAVÉS DEL ESPEJO

La apariencia es una identidad, individual y colectiva, que adquiere una silueta real. Los contornos de esa máscara buscan mostrarse como una de las representaciones de la verdad. Los textos que proponemos como lectura, para su reflexión y disfrute, recorren distintas formulaciones de la apariencia que van desde la Antigüedad clásica (Ovidio, Luciano de Samosata) hasta creaciones modernas (Jorge Luis Borges), pasando por cuentos medievales (Don Juan Manuel) o de procedencia exótica (Corea, La almohada maravillosa).


Os invitamos a que participéis en el concurso de la Biblioteca Escolar. Podéis presentar cualquier trabajo de creación artística. ¡Esperamos vuestras colaboraciones!


Aquí os dejamos la propuesta de nuestro alumno Claus Köpplin, un estupendo trabajo llamado La apariencia en el arte.